domingo, 23 de febrero de 2014

Cosmos


Guarda el cosmos perfiles infinitos
de tristeza orbitando en nebulosas
de exóticos amores y entre ociosas
partículas y altivos meteoritos.
Un asteroide, réplica de mitos,
derrama en su parábola estelar
las lágrimas del canto de un juglar
sobre la sideral naturaleza
cuando el sol que gobierna su pureza
se convierte en gélido glaciar.
Yo tengo el firmamento en mi cabeza,
en un solo satélite mi ajuar
y en todo el universo la belleza.